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Los Riesgos Ambientales y el Embarazo
Los compuestos químicos que pueden encontrarse en los hogares y empresas de los Estados Unidos suman más de 84,4000. En la mayoría de los casos, se sabe muy poco sobre los efectos que pueden tener durante el embarazo.1 Sin embargo, se ha comprobado que algunos de ellos son perjudiciales para el feto. Éstos se encuentran principalmente en el lugar de trabajo, aunque ciertos contaminantes ambientales presentes en el aire y en el agua, así como algunos productos químicos de uso doméstico, también pueden representar un riesgo durante el embarazo. La mujer embarazada puede inhalar estas sustancias peligrosas, ingerirlas en los alimentos o en las bebidas o, en algunos casos, absorberlas a través de la piel. Pero en general, tendría que estar expuesta a una gran cantidad y por un tiempo prolongado para que llegaran a dañar a su bebé. La mayoría de las empresas cuenta con medidas preventivas adecuadas para asegurar que esto no ocurra. No obstante, debido a que se sabe poco acerca de los efectos de la mayoría de los productos químicos en la reproducción, es aconsejable que la mujer consulte a su médico en caso de estar expuesta a alguno de ellos en su trabajo, preferentemente antes del embarazo. Junto con su médico podrá determinar si necesita alguna protección adicional en el trabajo o si debe cambiar de tareas. Esto es particularmente importante en el caso de mujeres que trabajan en ciertas industrias, como la agricultura, manufactura, limpieza en seco, impresión, fabricación de productos farmacéuticos y cuidado de la salud. La mujer embarazada también puede tomar algunas medidas para protegerse a sí misma y a su bebé de los contaminantes y productos químicos potencialmente nocivos que utiliza en su hogar. ¿Cuáles son los riesgos de la exposición al plomo durante el embarazo? El plomo presenta riesgos para la salud de todas las personas, pero especialmente para los niños pequeños y los bebés en gestación. La exposición a altos niveles de plomo durante el embarazo contribuye a la ocurrencia de abortos espontáneos, partos prematuros, bajo peso al nacer y retrasos en el desarrollo del bebé.2 El plomo es nocivo incluso después del nacimiento. Los niños expuestos a altos niveles de plomo pueden desarrollar problemas de conducta y aprendizaje, un retraso en el crecimiento y la pérdida de la audición.3 Las mujeres que viven en casas más antiguas pueden estar expuestas a niveles de plomo más altos debido al deterioro de la pintura a base de plomo con la que fueron pintadas. El uso de este tipo de pintura era común en las casas construidas antes de 1978. El riesgo es pequeño siempre y cuando la pintura no esté descascarillada. No obstante, la pintura descascarillada puede producir polvo de plomo al tocar la superficie, especialmente al lijarla o cepillarla. (Los niños con malacia, la tendencia a ingerir sustancias no alimenticias, como pintura, arcilla, tierra y yeso, están expuestos a un riesgo particularmente alto de tener niveles elevados de plomo en la sangre como consecuencia de la ingestión de restos de pintura que desprenden de las paredes o el hábito de morder superficies accesibles, como los alféizares de las ventanas.) Si fuera necesario eliminar la pintura a base de plomo de la casa, es aconsejable que las mujeres embarazadas y los niños se muden temporalmente a otro lugar hasta que esté terminado el trabajo. Asimismo, se recomienda encargar la tarea a personas debidamente capacitadas que tomen las precauciones adecuadas. (Para obtener información sobre contratistas autorizados, visite el sitio Web www.epa.gov/lead.) Otras fuentes posibles de exposición al plomo en el hogar incluyen:
Si algún miembro de la familia está expuesto al plomo en su trabajo (por ejemplo, los pintores, plomeros y las personas que trabajan en fundiciones, talleres mecánicos, fábricas de baterías o ciertos tipos de construcción), es aconsejable que se cambie la ropa y el calzado y que se duche en el trabajo para evitar llevar el plomo a la casa. También es aconsejable que lave la ropa contaminada en el trabajo o, si no es posible, en su casa pero en forma separada de la ropa del resto de la familia. La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) establece que las compañías deben proporcionar un vestuario separado para los trabajadores expuestos al plomo. El mercurio elemental se utiliza en los termómetros, los empastes dentales y ciertas baterías. Un estudio realizado recientemente detectó un riesgo ligeramente mayor de aborto espontáneo en las mujeres que trabajan con amalgama (un material de color plateado utilizado para rellenar las caries dentales que contiene mercurio elemental, plata y otros metales) en los consultorios dentales.6 Algunos países (Suecia y Canadá) evitan el uso de amalgama dental en las mujeres embarazadas a modo de precaución, aunque no existe evidencia de que sea nocivo para el bebé.7 Se recomienda a las mujeres embarazadas a quienes preocupe el uso de amalgama que consulten a su dentista acerca del uso de otros materiales de relleno. Las mujeres que trabajan en industrias que utilizan mercurio para la fabricación de productos — por ejemplo, la industria eléctrica, la industria química y la minería — deben considerar con su médico su nivel de exposición en el lugar de trabajo y tomar todas las precauciones recomendadas. El mercurio se introduce en el medio ambiente a través de fuentes naturales (como la actividad volcánica) y fuentes artificiales (como la contaminación generada por la combustión del carbón u otros tipos de contaminación industrial). El mercurio presente en el aire termina depositándose en el agua, donde es procesado por bacterias y se transforma en una forma más peligrosa (metilmercurio) que se acumula en los tejidos de los peces. El consumo de pescado es la principal fuente de exposición al metilmercurio en los seres humanos.4 Si bien muchas especies contienen cantidades despreciables de mercurio, suele encontrarse en concentraciones más altas en los peces grandes que se alimentan de otros más pequeños. Por esta razón, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration, FDA) de los Estados Unidos y la EPA aconsejan a las mujeres embarazadas abstenerse de comer pez espada, tiburón, caballa y pez azulejo y limitar el consumo de albacora o atún blanco a 6 onzas o menos por semana.5 Estas especies pueden contener suficiente mercurio para dañar el sistema nervioso en desarrollo del feto y producir incapacidades de aprendizaje. ¿Qué otros metales representan un riesgo durante el embarazo? No obstante, algunas mujeres podrían estar expuestas a niveles de arsénico más altos que representan un mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo, como aborto espontáneo y defectos congénitos.8 Las mujeres que podrían estar expuestas a niveles más altos de arsénico incluyen mujeres que:
Las mujeres que viven en zonas con niveles de arsénico posiblemente altos pueden protegerse de la exposición limitando su contacto con el suelo. Las mujeres que consumen agua de pozo deben hacer analizar el agua para determinar su contenido de arsénico y asegurarse de que sea segura para el consumo o bien beber agua mineral. Las empresas que suministran el agua en la comunidad también la someten a análisis para determinar su contenido de arsénico. Hasta 2003, el arsénico se utilizaba en un conservante aplicado a la madera prensada empleada para construir terrazas y juegos al aire libre. La EPA recomienda aplicar una tintura penetrante o un sellador a estas estructuras al menos una vez al año para reducir la exposición al arsénico.9 Cualquier persona que trabaje con arsénico (por ejemplo, en la fabricación de semiconductores, fundiciones o fumigación) debe tomar las precauciones necesarias para evitar llevar el metal impregnado en la ropa o el calzado a su casa. ¿Los pesticidas son nocivos para el bebé durante el embarazo? Las mujeres embarazadas pueden reducir su exposición a los pesticidas utilizando productos menos tóxicos, por ejemplo, colocando trampas adhesivas para insectos en lugares a los que no tengan acceso los niños. En el caso de que la casa deba ser fumigada, se recomienda a las mujeres embarazadas:
Algunas mujeres embarazadas también se preocupan por la seguridad del uso de repelentes para insectos durante el embarazo. El repelente para insectos DEET (dietiltoluamida) es uno de los más eficaces para evitar las picaduras de insectos, como mosquitos y garrapatas. Es importante evitar las picaduras de insectos durante el embarazo ya que las infecciones causadas por los mosquitos y las garrapatas, como el virus del Nilo Occidental y la enfermedad de Lyme, pueden ser nocivas durante el embarazo. Debido a que aún no se ha determinado la seguridad del DEET durante el embarazo, se recomienda a las mujeres embarazadas limitar la aplicación de repelentes para insectos a base de DEET principalmente a la ropa y sólo en pequeñas cantidades sobre la piel descubierta, cuando sea necesario.11 También pueden reducir el uso de DEET permaneciendo dentro de la casa al amanecer y al atardecer, cuando suelen picar los mosquitos, y usando pantalones largos y prendas de mangas largas. ¿Qué son los disolventes orgánicos? Otros estudios han comprobado que las mujeres que trabajan en plantas donde se fabrican semiconductores y que están expuestas a altos niveles de éteres de glicol, otro tipo de disolventes, tienen casi el triple de probabilidades de sufrir un aborto espontáneo que las mujeres no expuestas.13 Los éteres de glicol también se utilizan en trabajos de fotografía, tinturas y serigrafía. Se recomienda a las mujeres embarazadas que trabajan con disolventes, y a las que realizan artesanías en su hogar, reducir su exposición asegurándose de que su lugar de trabajo esté bien ventilado y usando ropa protectora adecuada, incluidos guantes y una mascarilla. Además, no deben comer ni beber nunca en su lugar de trabajo. Para obtener más información sobre las sustancias químicas con las que trabaja, puede pedir a su empleador las Hojas de Datos de Seguridad de los Materiales o ponerse en contacto con el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene Ocupacional (National Institute for Occupational Safety and Health) a través de su sitio Web: www.cdc.gov/niosh/topics/chemical-safety o http://www.msdssearch.com/. ¿Es seguro beber agua del grifo tratada con cloro durante el embarazo? El agua potable también puede contaminarse con pesticidas, plomo, arsénico y otros metales. Se recomienda a las mujeres que sospechen que su suministro de agua está contaminado solicitar un análisis del agua o beber agua mineral. ¿La contaminación del aire es nociva para el feto? Por lo general, los productos que contienen amoníaco o cloro no son nocivos para los bebés durante el embarazo, aunque sus olores pueden producir náuseas a las mujeres embarazadas. Por esta razón, se recomienda a las mujeres embarazadas abrir las ventanas y las puertas y usar guantes de goma cuando utilicen estos productos. No se deben mezclar nunca productos a base de amoníaco con productos que contienen cloro, ya que esta combinación produce gases peligrosos para todas las personas. Las mujeres embarazadas preocupadas por los riesgos de los limpiadores comerciales o aquellas a las que molestan los olores pueden utilizar otros productos seguros y naturales. Por ejemplo, el bicarbonato sódico puede utilizarse como limpiador en polvo para cepillar superficies grasosas, ollas y cacerolas, pilas, bañeras y hornos. Una solución de vinagre y agua puede limpiar eficazmente muchas superficies como las encimeras. ¿Apoya March of Dimes la investigación sobre los riesgos ambientales durante el embarazo? Referencias 2. Agency for Toxic Substances and Disease Registry. Lead: CAS #7439-92-1, septiembre de 2005, www.atsdr.cdc.gov/toxfaq.html. 3. U.S. Environmental Protection Agency. Lead in Paint, Dust, and Soil. 20 de febrero de 2007, www.epa.gov/lead/pubs/leadinfo.htm. 4. U.S. Environmental Protection Agency. Mercury. 2 de mayo de 2007, www.epa.gov/mercury/about.htm. 5. U.S. Department of Health and Human Services y U.S. Environmental Protection Agency. What You Need to Know About Mercury in Fish and Shellfish. Marzo de 2004, www.cfsan.fda.gov/~dms/admehg3.html. 6. Lindhohm, M.L., et al. Occupational Exposure in Dentistry and Miscarriage. Occup. Environ. Med., volumen 64, número 2, febrero de 2007. 7. U.S. Food and Drug Administration. Questions and Answers on Dental Amalgam. 31 de octubre de 2006, www.fda.gov/cdrh/consumer/amalgams.html. 8. Agency for Toxic Substances and Disease Registry. Arsenic. Enero de 2006, www.atsdr.cdc.gov/cabs/arsenic/index.html. 9. U.S. Environmental Protection Agency. Chromated Copper Arsenate (CCA). 11 de mayo de 2005, www.epa.gov/oppad001/reregistration/cca. 10. American Academy of Pediatrics Committee on Environmental Health. Pesticides. En: Etzel, R.A., ed., Pediatric Environmental Health, 2.a edición. Elk Grove Village, IL, American Academy of Pediatrics, 2003, págs. 323-359. 11. Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Natural Disasters and Special Populations: Effects on Pregnant Women – Environmental Exposures. 5 de julio de 2007, www.cdc.gov/ncbddd/hurricanes/environmental.htm. 12. Khattak, S., et al. Pregnancy Outcome Following Gestational Exposure to Organic Solvents: A Prospective Controlled Study. Journal of the American Medical Association, volumen 281, número 12, 24/31 de marzo de 1999, págs. 1106-1109. 13. Correa, Adolfo, et al. Ethylene Glycol Ethers and Risks of Spontaneous Abortion and Subfertility. American Journal of Epidemiology, volumen 143, número 7, 1996, págs. 707-717. 14. Waller, K., et al. Trihalomethanes in Drinking Water and Spontaneous Abortion. Epidemiology 1998, volumen 9, págs. 134-140. 15. Savitz, D.A., et al. Drinking Water Disinfection By-Products and Pregnancy Outcome. AWWA Research Foundation/Environmental Protection Agency Report, 2005, http://www.awwarf.org/.
Actualizado en octubre del 2007 |