La mayoría de los bebés que salen de la NICU no necesitan equipos médicos especiales. Podrán tratar a su bebé como un recién nacido sano, a menos que les hayan dicho que el niño seguirá teniendo problemas médicos.
Algunos bebés se recuperan bien como para marcharse al hogar, pero todavía necesitan la ayuda de algunos equipos especiales. El equipo del hospital encargado del alta lo ayudará a ordenar el equipo que su bebé necesita antes de darse de alta al bebé. Ellos se asegurarán de que usted sepa como usarlo.
Si es posible, es importante que usted se quede a dormir con su bebé antes de que le den alta para que se sienta seguro al manejar el equipo y los procedimientos que su bebé necesita, sin ayuda. La lista siguiente describe algunos de los aparatos que posiblemente los padres deban llevarse a casa al darse de alta al bebé.
Monitor de apnea: Muchos bebés tienen episodios de apnea (interrupción de la respiración). Si el bebé no ha superado este problema por completo en la NICU o en la sala de niños del hospital, quizás necesite un monitor de apnea en el hogar durante un tiempo. Este monitor se conecta al bebé mediante un cinturón suave que se coloca alrededor del pecho y se usa cuando el bebé duerme o cuando los padres no pueden vigilar al bebé.
Sonará una alarma del monitor si el bebé deja de respirar o si el ritmo cardíaco va demasiado lento o demasiado rápido. El médico del bebé les explicará qué hacer si suena la alarma y cuándo llamar al médico. Los padres no deben asustarse demasiado si suena la alarma ya que es muy probable que sea una falsa alarma. Ello sucede normalmente cuando el cinturón se coloca incorrectamente o si se afloja cuando el bebé se mueve. En ocasiones, el bebé puede tener un período breve de apnea y es necesario estimularlo para despertarlo. Si no ha tenido episodios de apnea durante un tiempo designado por el médico del niño, éste reevaluará la situación y decidirá si no hay peligro alguno en suspender el uso del monitor.
Oxígeno: Por lo general, los bebés pueden respirar por sí mismos antes de marcharse al hogar, pero algunos necesitarán oxígeno extra durante un tiempo. El motivo más común por el que necesitan oxígeno en el hogar es el trastorno pulmonar llamado displasia broncopulmonar (BPD). Los bebés que han tenido el síndrome disneico (RDS) grave y que han necesitado tratamiento prolongado con ventilación mecánica y oxígeno corren más riesgo de contraer la BPD, que implica daño y cicatrización pulmonar. Con frecuencia, los pulmones se curan dentro de los dos primeros años de vida. Existen casos en que la BPD persiste y se convierte en una especie de afección como el asma. En Problemas comunes se hallan las definiciones completas de la displasia broncopulmonar y el síndrome disneico.
Si el bebé necesita oxígeno, los padres deberán conseguir un tanque de oxígeno (hay varios tipos según el problema del bebé) y una cánula nasal (tubos de plástico suave que rodean la cabeza del bebé). La cánula tiene aberturas (prolongaciones) que entran ligeramente en la nariz del bebé. Una enfermera de atención a domicilio quizás visite al bebé regularmente para hacerle controles. Cuando el médico del bebé decida que el niño está respirando mejor, se reducirá gradualmente la cantidad de oxígeno y luego se suspenderá por completo.
Sondas de alimentación y jeringa: Cuando los bebés regresan al hogar, algunos deben continuar con la alimentación por sonda nasogástrica (se le da al bebé leche materna o de fórmula por un tubo que se coloca por la nariz o boca y va hasta el estómago o intestinos). Es posible que los bebés con problemas de corazón, pulmones, boca, esófago o vías respiratorias no puedan comer lo suficiente por boca y, para alimentar al niño, los padres necesitan las sondas de alimentación y una jeringa, con las cuales se inserta la leche de fórmula o materna. Si el bebé no puede ingerir suficiente alimento por boca durante un período prolongado, es posible que se lo alimente por una abertura (gastrostomía) en el estómago que tiene una sonda de alimentación plástica pequeña adherida.